María Jota Hernández

No soy la cantante

A veces

 
 

A veces la luz se esconde
en viejas guaridas del tiempo,
en las cavernas más tristes,
en las negruras más hondas
de una sombra insospechada,
de un alma desahuciada o muerta.
 
A veces lo no buscado
se nos presenta de pronto
deteniéndonos el paso,
para horadarnos deprisa,
para digerirnos despacio.
 
A veces tenemos la suerte
de vivir mil vidas en ésta,
acelerando el proceso
–un poco antes incierto–
y así parirnos de nuevo
en el centro de una muerte
inesperada y caliente.
 
A veces un golpe de viento
rompe el cristal de las ventanas
trayéndonos el regalo
de no tener que limpiarlas.
 
Se abren grietas,
las cerraduras estallan,
se derrumban las murallas
y las manillas del tiempo escapan
entre ráfagas de estiercol.
 
El giro, antes lento,
acelera el movimiento,
fracturando límites,
expandiendo el crecimiento.
 
Saltan átomos,
las órbitas cambian,
y tras la confusión generada,
regresa la calma cuántica
entre lluvia de cenizas lenta.
 
Se despereza y surge entonces
un nuevo paisaje níveo
que nos abarca y contempla.
Nada es igual.
Todo ha cambiado.
Cada electrón ha variado
de su anterior lugar
a un nuevo estado.
 
Atrás quedó lo inservible,
la cola del huracán se aleja,
llevándose las escamas.
Los conceptos, los errores.
Los fantasmas, las maldades.
Las obsoletas pautas.
 
El aire preñado de ozono
nos ensancha los pulmones.
Nuevos tiempos, misma meta.
Volver a girar despacio,
volver a enraizar el suelo,
en este universo
–tenaz y pleno–.
 
A veces tenemos la suerte
de vivir mil vidas en ésta,
acelerando el proceso.
Para parirnos de nuevo.
Para llegar
–incluso–
aún más lejos.
 

©María José Hernández Hernández
 
 

12 Comentarios

  1. Jesús Pérez Polo

    20 marzo, 2018 at 1:28 pm

    Excelente, esperanzador, miles de vidas para todos, primaveral
    ¡Me encanta!

    • La vida, como el universo, no es únicamente una. Hay infinitos universos, infinitos mundos, infinitas vidas… y todas, todos, están en esta. Un abrazo, Jesús. Gracias por ser un lector tan fiel y agradecido. Tus comentarios los recibo siempre con una sonrisa. Motiva mucho escribir sabiendo que al otro lado existen lectores a los que hacemos disfrutar. ¡Mil gracias!

  2. Me encanta este poema Maria Jota. Es una avalancha de vida! Es un placer leerte siempre.
    Un abrazo con mucho cariño!!!
    Mari Cruz Domínguez R.

  3. Alicia Rodriguez Morales

    14 noviembre, 2017 at 6:46 am

    “A veces..”, la sensibilidad nos sorprende muy temprano por la mañana, aún sin que el sol este presente. Nos sorprende con tus palabras.
    Gracias Marijota.
    Besos.
    Alicia

  4. Gracias, María, por tan excelente poema. Es motivante, vizualizador de la vida que transcurre con sus vicisitudes. Es la vida en paquete, con lo favorable y lo desfavorable, hasta con lo aparentemente desfavorable. Todo para llegar a un final relativo que aún no lo certifica ninguna ciencia, que sólo puede quedar en las creencias más interiores de uno. Felicidades y un abrazo.

  5. Carlos Asorey Brey

    12 noviembre, 2017 at 11:26 am

    Cada día que pasa, cada uno que escribes, me gustan más tus poemas. Supongo que esto ya te lo habré dicho antes; pero no lo invalida, al contrario, lo acrecienta. Gracias por escribirlo.

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