María Jota Hernández

No soy la cantante

En tránsito. Quieta.


 
Tifón y arena soy.
Sumida en mis sueños.
 
Dúctil y espesa.
Aérea,
despierta.
 
Flechada hacia el norte.
Feroz y serena.
En tránsito.
Quieta.
 
Tras de mí,
semillas y surcos.
Nudos en la tierra.
 
Frente a mí,
el trigo,
las dunas y el viento.
 
Punto de inflexión soy,
cadena de ensamblaje.
Mañana será hoy
y el ayer
de nuevo
mañana.
 
No estaré.
Y no obstante
seguiré siendo.
No seré.
Y sin embargo
seguiré estando.
 
Recodos,
esquinas.
Laberintos
y grietas.
 
Nadando
en la bruma.
Embebida
en mis truenos.
 
Rasgo el tejido
y detrás no hay nada.
Una parte hace pie
la otra gira.
 
Sin rumbo.
Es simple apariencia.
 
Y aún así digo
 
(una vez más
y es un grito)
 
que permanezco,
que sigo.
Que aún sigo viviendo.
 
©María José Hernández Hernández
 
 

6 Comentarios

  1. Me encanta ese vaivén de sentimientos, esa forma de expresar lo que en ese momento necesitabas escribir, y te digo que, tus palabras son un regalo.

    • ¡Qué sorpresa, Antonio! Te agradezco mucho tu suscripción. Es mi deseo que disfrutes de tu paseos por este blog y que encuentres siempre material interesante. Tanto que, incluso, pueda ser, alguna vez, fuente de inspiración para tus obras. Un fuerte abrazo y muy agradecida por tu comentario. El regalo son los lectores y amigos como tú.

  2. Simplemente,Hermoso,espiritu y materia,no lo leo lo siento,trasmites vida a travez de la palabra. Gracias. Gracias.!

  3. Lo leo todo y lo disfruto. De lo sencillo a lo complejo. De lo intimista a lo social. De la prosa al verso.
    Todo lo leo.
    Y lo disfruto.

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