La espléndida melodía de este tema de Ryuchi Sakamoto, su fuerza y su brevedad, son como una lluvia torrencial que nos coge por sorpresa, desprevenidos y sin paraguas… Las notas del piano son esas nubes que llegan, de repente, cubriendo por completo el cielo. Y un aguacero de tres minutos, corto e intenso, se derrama sobre nosotros. El mundo parece desaparecer tras una cortina de agua. Agua que nos empapa y nos moja con violenta frescura. Lluvia que entra en nosotros y, al igual que el amor, el dolor y la nostalgia, nos transporta a algún lugar olvidado en nuestra memoria. Luego, esas nubes –las notas del piano– continúan su marcha alejándose en el horizonte, dejándonos el recuerdo de lo vivido en la forma de ese agua que quedó prendida en nuestras ropas, en nuestra piel y en nuestro pelo, resbalando hacia el suelo, goteando como mínima lluvia. Y en nosotros queda una mezcla de sentimientos encontrados, de felicidad y de tristeza, de esperanza y de melancolía, que nos recuerda lo contradictorio del mundo que habitamos, terrible y maravilloso al mismo tiempo.

Lluvia. Rain. Ryuchi Sakamoto. Disfrutadlo.